EL BORNIZO CON MANUEL MÁRQUEZ

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Bornizo

 

El bornizo es la materia prima y virgen que se extrae de forma manual del alcornoque. La primera vez que se realiza esta operación, el árbol tendrá de treinta a cincuenta años de edad y dependerá del diámetro del tronco, que no deberá ser menor de un metro; esta corteza o capa  externa crece en este árbol debido a la evolución del mismo. Que ha sido capaz de desarrollar esta defensa para protegerse del fuego.

El bornizo también se obtiene de ramas caídas, árboles secos o muertos, teniendo en cuenta la diferencia que existe entre las dos maneras de obtenerlo. Al primero le denominaremos bornizo limpio y al segundo bornizo sucio, porque a este último, al extraerlo, se trae pegado la casca o capa madre. Su uso más común es para la confección de Belenes y para albergar reptiles.

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En la segunda pela o saca del alcornoque ya no será bornizo lo que obtengamos sino corcha o corcho. Para realizar esta segunda saca tienen que transcurrir un mínimo de nueve años y así sucesivamente con cada nueva saca. Esto se hace así para que el alcornoque se recupere y la corcha tenga buena calidad.

El bornizo tiene aspecto y tacto rugoso, superficie irregular, con tonalidades de grises y diferentes espesores y longitudes, arde bien pero se quema mal, con propiedades aislantes ante el frío, el calor, la humedad, etc.

El alcornoque puede llegar a vivir 250 años a pesar del castigo constante que le damos los humanos; la poda podrá realizarse los tres años en medio entre la primera y segunda saca de corcha, el tipo de poda que requiere el alcornoque es por despunte para que el árbol crezca hacia arriba. Mi abuelo siempre me decía: “niño, el alcornoque al cielo y la encina al suelo”.

Próximamente Canal Sur retransmitirá un pequeño reportaje en el programa “Este es mi Pueblo” sobre la saca de bornizo, donde Trabajos Forestales ha participado.

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Imagen cedida por Ibán López

La Poda en Trabajos Forestales

Entrado ya el otoño, con las primeras aguas, la empresa de trabajos forestales se prepara para trocear y recoger de los campos, aún con el pacto seco, las leñas que quedaron por hacer del año anterior. Esta leña de encina tendrá un precio superior en el mercado.

También esperando los permisos de poda, que serán solicitados antes de empezar el próximo mes de noviembre. Para empezar la poda no sólo serán necesarios los permisos, sino que  también dependerá de la bellota de los árboles y de la necesidad de alimento que tengan los dueños de las fincas para sus animales.

Las podas serán realizadas en Arroyomolinos de León (Huelva), que es donde está localizada la empresa de trabajos forestales, y también en el resto de España si los servicios son contratados. El precio de las diferentes podas variará dependiendo de la leña a caer de los árboles, del terreno, de la distancia a recorrer por el tractor para llevarla a cargadero de camiones, etc., pudiendo también tratarla a jornal, por cuenta o por pie de árbol.

Atrás quedan las madrugadas del verano, donde los trabajadores van al campo con escaleras y hachas afiladas a descorchar los alcornoques, el rajador, los juntadores de corcha, las ampollas en las manos, que con el paso de los días se endurecen y se hacen callos; el sudor en el cuerpo por el intenso calor, las molestas hormigas rabúas y su olor característico.

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Trabajos forestales en la Sierra de Huelva

Tiempo atrás, el trabajo forestal no era realizado de la misma forma que ahora; el monte era arrancado manualmente, las podas eran realizadas con hacha, el manigero llevaba una motosierra dentro de la cuadrilla, que hacia subir a lo alto del árbol cuando había necesidad de cortar alguna rama con un diámetro mayor; la socola o desrame también se hacía con hacha para dejar libre la leña de las taramas, estas taramas eran amanojadas y arrimadas a un claro donde no hubiera arboles para la posterior quema y la obtención del cisco o picón; la pica de leña se hacía con motosierra, como se sigue haciendo a día de hoy, aunque con maquinas más potentes que las de entonces; todo ha cambiado un poco, las desbrozadoras que permiten quitar el monte más rápidamente, la maquina rajadora que hace trozos los troncos más grandes con facilidad, los utensilios que son puestos a los brazos del tractor para realizar diversas tareas como son la junta y quema de taramas y la carga de camiones, todo esto hace posible que el trabajo sea más rápido y más profesional; pero hay cosas que por mucho que la tecnología avance, no son lo mismo, “el boliche de carbón” ese que nos da el oro negro para nuestras barbacoas, ese que es artesanalmente construido, palo por palo y aunque nos podamos ayudar de maquinaria, la chasca y la tierra son insustituibles por otra cosa. Recuerdo cuando nuestro abuelo nos enseño las técnicas de hacer carbón en estos boliches de tierra, todavía se me queda cara de bobo, al recordar cuando abrimos por primera vez el boliche para sacar el carbón, me quede asombrado al ver que los palos de distintos tamaños estaban quemados en la forma perfecta que habían sido colocados y al sonido cristalino que hacían al tocar el suelo los trozos de carbón. Agradecer en nombre de esta empresa a todos los clientes la confianza que depositan año tras año en nosotros. Fran.

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